Más allá de la metodología: enseñar a investigar
Por Miguel Alejandro Castañeda
Doctor en Filosofía. Docente universitario. Especialista en ética profesional, pensamiento crítico y metodología de la investigación.
“Tengo que escribir una tesis para terminar mi carrera universitaria. ¿Por dónde empiezo?”
Esta es una pregunta que muchos estudiantes se hacen con preocupación. También es una inquietud que los docentes escuchamos con frecuencia. En ambos casos nos encontramos ante un desafío académico e intelectual: elaborar un texto capaz de comunicar el proceso y los resultados de una investigación, siguiendo además las exigencias formales que toda institución establece.
Frente a esta dificultad, quienes acompañamos la formación de jóvenes investigadores solemos recurrir a distintas herramientas. Recomendamos lecturas, sugerimos líneas teóricas, proponemos estrategias de búsqueda de información y orientamos los primeros pasos en la escritura académica. Son mecanismos valiosos y, en muchos casos, efectivos.
Sin embargo, desde hace tiempo es posible observar una situación que merece ser revisada. En ocasiones, nuestro trabajo de formación corre el riesgo de transformarse en una práctica excesivamente automatizada, centrada casi exclusivamente en el cumplimiento de requisitos formales. Cuando esto ocurre, el estudiante puede dejar de ser el centro del proceso y la investigación convertirse simplemente en una serie de pasos a seguir.
Esta situación genera insatisfacción tanto en quienes enseñan como en quienes investigan. Por ello resulta necesario repensar algunas de nuestras prácticas de acompañamiento metodológico.
Quizás una forma sencilla de hacerlo sea volver a las preguntas fundamentales.
Antes de comenzar a escribir, podríamos preguntar al estudiante:
– ¿Qué cuestión le interesa investigar?
– ¿Por qué considera importante indagar ese tema?
– ¿Qué se ha investigado previamente sobre el asunto?
Y una vez discutidas estas cuestiones, deberíamos preguntarnos también como educadores:
– ¿Qué necesita saber realmente el tesista para comenzar?
Tal vez la formación de investigadores no dependa solamente de enseñar métodos y procedimientos, sino también de ayudar a formular buenas preguntas. Después de todo, toda investigación comienza allí: en la capacidad de interrogar la realidad con curiosidad, criterio y sentido crítico.
