“Pancho” Bonacina: “No vengo a prometer obras faraónicas, vengo a trabajar por el vecino”

En una entrevista exclusiva con Santiago Día por Día, el precandidato a intendente por el Frente Cívico se refirió a sus propuestas, el legado de su padre Mario Bonacina, la importancia de recuperar una gestión cercana al vecino y el modelo de ciudad que sueña para la Capital. 

 El abogado Francisco “Pancho” Bonacina atraviesa uno de los mayores desafíos de su vida: competir como precandidato a intendente de la Capital por el Frente Cívico.

Padre de familia e hijo del recordado exintendente Mario Bonacina, Pancho asegura que su decisión de involucrarse activamente en política nace de una profunda vocación de servicio y de años de preparación personal y profesional. “Siempre tuve el deseo de hacer algo por los demás. Mis padres me enseñaron a trabajar y pensar en el otro. La vida me llevó por distintos caminos, buenos y malos, y todo eso me ayudó a crecer. Primero necesité estabilizarme como persona, como profesional y económicamente para luego poder volcarme de lleno a trabajar por la comunidad”, expresó.

La figura de su padre ocupa un lugar central en su historia. Mario Bonacina fue intendente de la Capital entre 1991 y 1999 y falleció el 17 de mayo de 2004, dejando obras que aún permanecen en la memoria colectiva de los santiagueños, como la Plaza Añoranzas y el Parque Sur, que hoy lleva su nombre. “Mi padre tenía una manera muy clara de gestionar. En una época donde había pocos recursos, hacía obras pequeñas pero importantes, siempre manteniendo el orden, la limpieza y el contacto permanente con el vecino. La transparencia era fundamental para él y estoy seguro que esos valores hoy siguen siendo necesarios”, recordó.

Durante la entrevista, Bonacina sostuvo que hoy la ciudad necesita volver a enfocarse en las cuestiones básicas que afectan diariamente a los vecinos. “La gente no está pidiendo obras faraónicas. Quiere un transporte público que funcione, que no haya basurales, fumigación para evitar el dengue, alumbrado, barrido y orden en el tránsito. La ciudad necesita presencia y organización”, afirmó.  Uno de los principales ejes de su propuesta será descentralizar el funcionamiento municipal a través de los centros vecinales, a los que definió como “mini municipios”. “Los centros vecinales van a darle vida a los barrios. Ahí vamos a poder escuchar directamente a los vecinos y también controlar el funcionamiento de los empleados y funcionarios. Muchas veces la gente hace reclamos y no sabe si llegan o no. Eso tiene que cambiar”, explicó.

Juventud

Además, remarcó que los jóvenes tendrán un rol importante dentro de su proyecto de gestión. “Queremos trabajar junto a los jóvenes, darles oportunidades y hacerlos participar activamente. La idea es generar concursos, encuentros culturales,  deportivos y tecnológicos en los barrios, para que ellos puedan involucrarse y sentirse parte de la transformación de la ciudad. Tambien que participen en acciones que tienen que ver con el medio ambiente, los animales con campañas de castración, entre otras”, señaló. En ese sentido, adelantó que también buscará impulsar competencias, con premios, entre barrios para fomentar la limpieza, el cuidado de las plazas y los espacios públicos. “Quiero que cada vecino ame su barrio, que lo cuide y se sienta orgulloso del lugar donde vive. Cuando uno empieza a darle vida a los barrios, la gente cambia culturalmente y comienza a comprometerse más”, sostuvo. Además dejó en claro que también estarán las sanciones o multas para quienes no respeten las normas, la limpieza y el órden.

Transporte público

Respecto al transporte público, Bonacina fue contundente y aseguró que es uno de los problemas más urgentes de resolver. “No puede ser que una persona espere una hora y media un colectivo. La ciudad creció muchísimo y los recorridos siguen siendo los mismos desde hace años. Hay que revisar contratos, controlar y exigir que el servicio mejore”, manifestó. También habló sobre la necesidad de modernizar el municipio mediante herramientas digitales, mejorar la accesibilidad para personas con discapacidad y adultos mayores, y fortalecer el perfil turístico de la Capital.

Al ser consultado sobre cuál es la ciudad que imagina para Santiago del Estero, Bonacina sorprendió al elegir modelos cercanos y no grandes capitales internacionales. “A mí me gustan ciudades como Rafaela o Esperanza, en Santa Fe. Son ciudades limpias, ordenadas, donde todo funciona y donde el vecino respeta y cuida su lugar. Ese es el modelo de ciudad al que aspiro”, expresó.

Finalmente, dejó un mensaje dirigido a los vecinos capitalinos. “Nunca estuve en la función pública y no me considero político, me considero una persona ejecutiva, con ganas, energía y honestidad. No voy a prometer cosas imposibles, voy a trabajar y a cumplir. Solo pido una oportunidad para demostrar que todavía hay gente buena con vocación de servicio”, concluyó.