Silvina Díaz será distinguida por su labor educativa en el Jardín de Infantes Nº 68 “Pinocho”
La gala de los Premios “Personajes del Año”, que tendrá lugar el jueves 11 de diciembre a las 20:30 en Sasha Club, reconocerá a referentes de la comunidad santiagueña que aportan con vocación, compromiso y constancia al crecimiento de la provincia. Entre ellos se encuentra Silvina Díaz, docente del Jardín de Infantes Nº 68 “Pinocho”, institución con una historia de más de cuatro décadas acompañando a la primera infancia.
Un jardín con historia, identidad y arraigo comunitario
El Jardín Nº 68 “Pinocho” está ubicado en Avenida Madre de Ciudades, en el barrio Aeropuerto, y fue creado el 20 de junio de 1977. Sus primeros pasos los dio en una casa del barrio Borges, donde funcionaban dos salas. Más tarde, con la creación de la Escuela Nº 388 “Dr. Gumersindo Sayago” en 1979, amplió su estructura a tres salas por turno—a disposición que se mantiene hasta la actualidad. Durante años fue anexo de dicha escuela, hasta lograr su independización institucional el 9 de agosto de 1991.
El 11 de julio de 1986 se le impuso oficialmente el nombre “Pinocho”, y cada 20 de junio se celebra la bendición de la bandera de ceremonia, tradición que refuerza el sentido de pertenencia y la identidad educativa del jardín.
Un espacio que acompaña el crecimiento de más de 120 niños
Actualmente el jardín cuenta con una matrícula de 123 alumnos distribuidos en los turnos mañana y tarde, con niñas y niños de 3, 4 y 5 años. Dispone de un total de 8 salas, y recibe principalmente a estudiantes de los barrios Coronel Borges, Villa Borges, Los Lagos y Aeropuerto.
Como docente, Silvina Díaz forma parte del equipo que sostiene el trabajo pedagógico cotidiano, acompañando a cada niño desde el juego, el aprendizaje y la contención emocional, pilares fundamentales del nivel inicial.
Una distinción que celebra la dedicación educativa
El reconocimiento en los Premios “Personajes del Año” destaca no solo la trayectoria de Silvina Díaz como docente, sino también la labor de una institución que, desde hace 47 años, se ha convertido en un espacio clave para la formación y el desarrollo de la primera infancia en la ciudad. Un homenaje al compromiso silencioso, diario y fundamental de quienes educan desde el corazón.
