¿Cómo funcionan en esta cuarentena, los velatorios?
Tras la vigencia de la cuarentena que decreto el Sr. presidente Alberto Fernandez , tras las diversas actividades y rubros esenciales debieron amoldarse a las reglamentaciones que solicitan las autoridades sanitarias, en este sentido las empresas de servicios fúnebres se adaptaron a la línea que se les solicitó.
El conocido multimedia hablo con un reconocido encargado de una funeraria de la provincia explicó cuáles son los procedimientos para quienes deben transitar este difícil momento.
“Viene el familiar doliente del fallecido a contratar el servicio, en ese momento, si bien no tenemos casos de Covid-19 por ahora debemos seguir el protocolo de acuerdo a los informes que nos pasan a nosotros, lo que hacemos es un velorio pautado de 2 a 3 personas, con el acompañamiento familiar de cinco personas como máximo, ingresan cinco personas a la sala de velatorio, con barbijo, se los desinfectan en la entrada”, dijo, a lo que luego agregó: “cuando el fallecido está en el ataúd el familiar lo ve, lo toca, no lo puede besar, se desinfecta y se cierra el ataúd y se lo entierra”.
Consultado por los casos del coronavirus señaló: “En los casos de Covid-19 el familiar ni siquiera lo puede ver, la empresa lo que hace es retirar el cuerpo, lo pone en el ataúd, se lo cierra, se embala, se esteriliza el mismo y el móvil, como así también a las personas que están trabajando y todo el traje de protección se entrega a un crematorio”.
Servicio a domicilio de las funerarias “Se va hasta el domicilio se lo acondiciona dentro del ataúd se lo higeniza, baño con agua y alcohol y una vez que ya está dentro del domicilio, nosotros le notificamos al grupo familiar cuál es el protocolo que tenemos, el cual nos envía el comité de crisis de la provincia”, explicó el encargado funerario.
Seguidamente se le consultó por el servicio del crematorio a lo que declaró: “En los casos de Covid-19 es altamente recomendable el uso del crematorio, porque se quema todo, no queda nada, y se muere el virus”. En países como México e Italia utilizaron esta modalidad de crematorios para asegurar que el virus que se encontraba en los fallecidos no tenga supervivencia o posibilidades de contagio. Esta metodología también se aplica para las enfermedades de fácil transmisión como la psitacosis.
